Quisieron enterrarme, pero no sabían que yo era semilla...
Hace mucho, mucho tiempo que abandoné este blog. De hecho, me abandoné a mi misma. No merecía la pena. Nadie, más que mis amigos o conocidos iba a leerlo.Pero, con gran sorpresa, descubro años después que algunas almas bellas se han interesado en él. Incluso me han dejado comentarios que yo, ajena a su bondad, dejé marchitar.
Y al hilo de esta pequeña historia, de mujer de pequeños horizontes, reflexiono y concluyo que el mayor placer es escribir por el mismo acto de escribir, por hacer honor a la escritura y a todo lo que ella expresa.
Por eso, ofrezco mis más sinceras disculpas por haberme traicionado a mí misma y, a la vez, expreso mi compromiso con la integridad interior y con la satisfacción, que al fín y al cabo, de eso se trata.
Un abrazo sincero.
Un abrazo fuerte!!
ResponderEliminar