Hoy
os voy a ofrecer un extracto del Libro “Vivir en la Luz. Una Guía para la transformación
Personal y Planetaria” de Shatkti Gawain, Editorial Sirio, 1999.
Considero
que merece la pena reflexionar sobre el mismo y tomar conciencia de lo que nos
expresa, puesto que todos nosotros, en mayor o menor medida, nos hayamos
inmersos en el paradigma de las “relaciones del viejo mundo”:
“Las relaciones en el viejo mundo se
centran en el exterior: tratamos de realizarnos y de encontrar la felicidad mediante la obtención de algo
que está fuera de nosotros. Esta expectativa genera, de manera inevitable,
frustraciones, resentimiento y
decepción, sentimientos que, o bien crecen día a día, produciendo un
conflicto constante, o se reprimen y conducen a la inmovilidad emocional. Sin
embargo, nos aferramos a una relación a causa de nuestra inseguridad, o vamos
de una en otra, buscando sin cesar esa parte que nos falta para ser una
persona completa, y que aún no hemos encontrado.”.
A
pesar de la situación de pánico y crisis que nos genera la anterior situación,
la autora entiende que ya no es posible mantenerla, porque nuestro nivel de
conciencia ya ha superado el anterior:
“Ahora, sin embargo, son cada vez más
los que se dan cuenta de que se puede lograr una relación con profunda
intimidad, vida y pasión. Muchos de nosotros estamos dispuestos a abandonar las
antiguas formas de convivencia para buscar el ideal; sin embargo, no sabemos dónde
encontrarlo (…)”.
“El paso esencial es reconocer que las
relaciones no están en el exterior, sino dentro de nosotros; ésta es una
sencilla verdad que debemos reconocer y aceptar. Mi verdadera relación es
conmigo misma; todas las demás no son sino espejos que la reflejan. Cuando
aprendo a amarme, recibo amor y el aprecio de quienes deseo que me aprecien y
me amen. Si estoy comprometida conmigo misma y con la verdad, atraeré a otras
personas con un compromiso semejante. Mi
voluntad de establecer una íntima relación con mis sentimientos más profundos
crea las condiciones necesarias para la intimidad con los demás (…)”.
El
problema es que pocos de nosotros sabemos ocuparnos satisfactoriamente de nosotros
mismos, luego nuestras relaciones siguen basándose en el intento de encontrar a
alguien que nos cuide… pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

Ocuparnos de nosotros mismos... Entiendo que si en nuestro interior no encontramos un equilibrio optimo, buscamos en nuestra pareja aquellas carencias que nosotros mismos tenemos... Lo complicado del asunto, como bien dices, sería saber cuidarse y amarse a uno mismo, ¿no?...
ResponderEliminarMe he tomado la libertad de adjuntar parte de un libro sobre "Psicología para todos":
La práctica clínica psicológica señala que existen 10 principales problemas que deterioran el amor y las relaciones armoniosas de pareja. Estas son:
1.- Las grandes y pequeñas diferencias.
2.- La pareja se extiende.
3.- La insatisfacción sexual, producto generalmente de disfunciones sexuales no tratadas.
4.- La comunicación negativa.
5.- Las distintas etapas del amor también generan problemas a la pareja.
6.- ¿Quién se ocupa del hogar?
7.- Otro problema son papá y mamá, o dicho de otra forma los problemas que generan las familias de cada miembro de la pareja.
8.- La infidelidad y los celos.
9.- La carga del medio ambiente.
10.- Por último -no podían faltar- los problemas económicos
Estas son las principales razones por las cuales las parejas dejan de serlo si no saben manejar las situaciones. Sin embargo, no es difícil aprender a resolverlas.
Como podemos apreciar, todos los problemas tienen algo en común: se pudieron prever si la pareja se hubiese conocido bien antes de lanzarse al agua. Lo que ocurre es que muchas parejas comienzan la vida en común prácticamente engañándose mutuamente. Es decir, él le hace ver a ella lo que él cree que a ella le gusta, y ella le muestra a él lo que piensa que él desea. Este trabalenguas es la clave, cuando la pareja se conoce y siente la atracción inicial hará todo lo que pueda por lograr profundizar la atracción y tratar de establecer una relación. En esta primera etapa, cada uno tratará de complacer al otro lo mejor que pueda. Por ejemplo, si él aprecia que a ella le gusta la música barroca, muy probablemente, aunque a él le fascine la salsa o sea rockero, aparentará que le encanta la música clásica y así sucesivamente. Ambos estarán mintiéndose piadosamente hasta lograr la mutua conquista. El problema radica en que cuando comienzan a vivir en pareja, se descubren como dos perfectos desconocidos en muchas áreas.
Por otra parte, no tomamos conciencia de la importancia de establecer una vida en común. Cuando alquilamos un apartamento firmamos un contrato. Cuando compramos un televisor moderno, una computadora, o cualquier artefacto electrónico, antes de prenderlo leemos cuidadosamente las instrucciones para saber usarlo. No obstante, cuando de establecer pareja se trata, a pesar de ser el acto más importante de nuestra vida, no firmamos ningún acuerdo ni leemos las instrucciones de cómo es el otro.
Casi que nos condenamos a fracasar o dejamos todo en manos del amor y del azar, que la vida venga como venga.
Cuando firmamos cualquier contrato, siempre tienen cosas buenas y malas. En el contrato de alquiler, es bueno tener apartamento, es malo pagar todos los meses. Es bueno disfrutar de un vehículo, pero muy pesado pagar las cuotas. Así son todos los contratos.
Las parejas tienen que saber que deben establecer las reglas de juego y el Acuerdo -o Contrato- de la Pareja. Esta es la clave fundamental del amor, más allá de "contigo pan y cebolla".
De manera que, hay que hacer un acuerdo y para lograrlo, tenemos que comenzar por conocernos en profundidad.
("LA EXPERIENCIA DEL AMOR", CAP. 1 de PSICOLOGIA PARA TODOS, DOCTORES VLADIMIR GESSEN Y MARIA MERCEDES DE GESSEN, CIRCULO DE LECTORES, 1998).
Muchísimas gracias por tu aporte
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