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No soy una experta en Recursos
Humanos, ni he estudiado “A.D.E.” (Administración y Dirección de Empresas),
pero tengo sentido común y sobre todo un pequeño bagaje laboral que me permite
lanzar la reflexión de hoy.
Motivación…, liderazgo…,
integridad…, creatividad…, satisfacción… ¿Cuántos de vosotros relacionaríais
estas palabras con vuestro trabajo?. Me
temo que solo unos pocos, y es una realidad lamentable.
El trabajo suele ser fuente de
sustento y nada más (eso en el mejor de los casos), cuando no se convierte en
fuente de frustración, disgusto, angustia
y terrible carga.
“Ganarás el pan con el sudor de
tu frente” se nos dice ya en la Biblia, marcando un designio que se transmite
de generación en generación, hasta el punto que el trabajo ameno, divertido
enriquecedor e ilusionante parece que no es “trabajo”.
¿Nos hemos vuelto locos?, ¿hasta
cuándo vamos a soportar una ética laboral que pugna contra el alma del ser
humano?.
Somos parte de la Creación (sí,
con mayúsculas) y me atrevería a decir más, somos “cocreadores”, y hasta que
esa realidad no penetre en el mundo laboral seguirá sonando el despertador por
la mañana anunciando otro día más de sufrimiento.
Se necesita un cambio en la
conciencia colectiva para que todas las creencias negativas y limitadoras en
esta materia se transformen y vosotros formáis parte de ese cambio, afirmando
con seguridad vuestro derecho a un trabajo en el que la valía, el esfuerzo y la
honestidad son reconocidos y recompensados.
Así sea.

"Ganarás el pan con el sudor de la frente", ya no solo en la Biblia, a lo largo de la historia, los hombres hemos estados sometidos a los que los gobernantes de la época marcaban. Sufriendo vejaciones e incluso entregando su vida por el señor que mandaba en el momento...
ResponderEliminarCompletamente de acuerdo con que somos nosotros quien formamos parte del cambio, de que hay que cambiar la conciencia colectiva, pero la situación económica en muchos casos se está volviendo insostenible y muchos seguirán agachando la cabeza con la única motivación de poder llevar unos eurillos a casa para poder alimentar a los hijos.
Entre todos se puede conseguir el cambio, el problema es cómo organizarnos...
Sé tú el cambio que quieres que experimente el mundo.
ResponderEliminarSaludos.
Me gusta cada blogs que haz publicado. sigue adelante Ana.
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