Continúo con mi natural tendencia a escribir sobre temas complejos en unas breves líneas.
Sincronicidad... en palabras del Dr. Jung "coincidencia en el tiempo de dos o más sucesos no relacionados causalmente que tienen el mismo significado".
En definitiva, hablamos de "coincidencias significativas", un fenómeno que todos hemos experimentado en mayor o menor medida. Pensamos en una persona y al momento nos llama por teléfono o repentinamente la conversación trivial con un amigo nos ofrece la solución a un problema que parecía insondable.
Los anglosajones hablan de "serendipity", término que alude a descubrimientos o hallazgos afortunados e inesperados.
Lo importante de la sincronicidad es el significado o la penetración interna (insight) que nos ofrezca, en la medida en que pueda arrojar resultados provechosos para nuestro crecimiento y desarrollo personal. Tanto es así que numerosos descubrimientos científicos se basan en este principio "sincrónico" (por ejemplo, el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming).
Para concluir, os transcribo un ejemplo "clásico" de sincronicidad ocurrido al Dr. Jung, tal y como lo relata F. David Peat en su libro "Sincronicidad. Puente entre mente y materia" (Editorial Kairós):
Jung tenía una paciente cuyo planteamiento sumamente racional de la vida dificultaba cualquier forma de tratamiento.
En una ocasión, la mujer relató un sueño en que apareció un escarabajo dorado. Jung sabía que dicho escarabajo tenía gran significado para los antiguos egipcios, pues lo consideraban un símbolo del renacimiento. Mientras hablaba la mujer, el psiquiatra,en su oficina oscura, oyó un golpe en la ventana situada detrás de él. Descorrió las cortinas, abrió la ventana, y entró un escarabajo de color verde-dorado, un Cetonia Aureate. Jung le enseñó "su" escarabajo a la mujer y, desde aquel momento, la racionalidad excesiva de su paciente quedó atravesada y las sesiones se volvieron más provechosas.
Feliz día.
Un saludo.
